
Llegó el invierno, con su tiempo revuelto y esa capacidad horrible de hacer surgir males en todos los cuerpos. Maldita la humedad en exceso. Maldita la lluvia que no cesa. Maldito frío que hace apretar las vértebras y tiritar las paletas.
Pondré buena cara a estos días oscuros y tristones esperando a que vuelva el buen tiempo y se vayan todos los nubarrones. Espero ansiosa la llegada de mi alergia estacional. Espero con ganas los pajarillos, la sangre alterada, las flores variadas aunque me maten...
Más vale que el sol disfrute de estas vacaciones porque a partir de marzo no quiero que descanse :-)











